domingo, 24 de julio de 2011
APRENDER A PEDIR AYUDA ES LA PARTE HONESTA DEL EGO GERENCIAL
martes, 5 de julio de 2011
En realidad, el principio que le da soporte a dicha afirmación es, que el que es bueno en su trabajo, lo debería ser también en su espacio familiar y en el personal integral. El mensaje que quiero dejar con claridad es que la empresa tiene la responsabilidad social de aportarle al coequipero, los elementos que le den la posibilidad de ser bueno en todo . El resultado es, un mejor ser humano que rinde y produce enormemente donde actúe.
Recordemos que todos los seres humanos somos una integralidad, cuerpo y espíritu y esta integralidad armónica, es la que favorece la productividad en el trabajo, así mismo cualquier afectación, por leve que esta sea, se manifestará en diversas situaciones laborales o familiares. Es poco frecuente por tanto, observar, que si hay un problema en la casa, este se quede allí sin llegar a la empresa, así en la teoría se predique lo contrario.
Como Gerente, siempre hago el ejercicio de involucrarme con mis compañeros no solo en el trabajo, sino que siempre trato de estar atenta para descubrir aquellas necesidades afectivas y espirituales que surgen en alguien y en las que pueda aportar de manera respetuosa, con el amor que siempre me han inspirado las personas con las que trabajo.
Por eso, siempre debemos cuidar y alentar al interior de las empresas un sistema interpersonal cuyo hilo conductor, sea el afecto, la calidez, la cordialidad, el respeto y la exigencia basada en el relaciones interpersonales en las que prime el equilibrio y la armonía.
Dejemos claro entonces, que para que exista un nuen sistema de Gestión Participativo, debemos mantener un excelente clima laboral basado en el afecto, la cordialidad y el respeto.
Surge un aspecto importante en la exigencia: para poder exigir, debo ser asiduo practicante de la exigencia, no puedo exigir orden si no soy ordenado, no puedo exigir respeto si no soy respetuoso, no puedo exigir disciplina sino soy disciplinado, no puedo exigir un Plan de Trabajo, si yo no lo hago…
Un buen Gerente o un buen jefe, no puede ser bueno, solamente para la empresa, lo debe ser también, para impactar positivamente la vida de los seres humanos que orienta y con los que trabaja. En el sistema de Gestión participativa, la evaluación de un Gerente, se hace a través de lo que haya logrado impactar positivamente la vida de cada miembro de su equipo.
Primero hay que trabajar por la vida de los seres humanos de la empresa para luego, poder trabajar por la vida de la empresa.
Este discurso debe tener coherencia, entre lo que dice y hace un Gerente o un jefe. De nada servirá expresar amor y afecto, si a través de la acción se expresa lo contrario, recordemos siempre que la acción tiene prevalencia, sobre la palabra, por eso debemos ser muy cuidadosos para hacer lo que se dice o promete.
Lo que hay que buscar es que, cada ser humano, a partir de lo que haya hecho la empresa por él, y lo que lo haya impactado, desde lo afectivo, desde lo humano y desde lo aprendido, se convierta por él mismo, en un impulsor natural, entusiasta, lógico y propio, del éxito de la empresa.
Por más que lo quiera señor Gerente, el compromiso, el sentido de pertenencia, las ventas y en general el éxito de la empresa no hay forma de exigirlos, estos vendrán como consecuencia lógica de un sistema de protección y de valoración del equipo de trabajo.
Dicho de otro modo, la adhesión, el compromiso y el amor por la empresa, debe ser la ganancia lógica del comportamiento inteligente y afectuoso de la empresa por su gente y sus empleados, por lo tanto trabaje primero ahí y luego sí, tendrá el escenario propicio para trabajar todo lo demás.
Cuando se perciben comportamientos poco neutrales y escaso compromiso por la empresa, siempre debemos buscar en el clima laboral de la empresa, la mayoría de las veces, lo que se encuentra son malestares ocasionados en interacciones disfuncionales entre jefes y subalternos.
domingo, 26 de junio de 2011
LA CALIDAD DE LA GESTIÓN EMPRESARIAL INCIDE DE MANERA DIRECTA EN EL DESARROLLO DE LA EMPRESA FAMILIAR
La gestión, se asemeja a una cuidadosa y detallada labor de tejido, donde las agujas deben ser perfectas, para el material, el hilo, la densidad, el color, el brillo y necesita además de un ejecutor hábil, experto, disciplinado, pulido y con una gran capacidad para seguir un esquema previamente establecido que lo llevará a un prototipo preconcebido. Una sola puntada equivocada o desafortunada, le implicará al tejido un resultado no deseado que además será bastante evidente.
Todos podrán tener en sus manos los mismos o más variados materiales, pero solo algunos, sabrán qué hacer con ellos y además, procesarlos, para llegar a la puntada final del esquema con perfección, pulcritud, calidad y eficiencia.
Diremos entonces que una gestión implica un montón de tareas y encargos que se llevan a cabo para concretar un proyecto empresarial exitoso, siendo la concreción, el verdadero propósito de la gestión.
El concepto de gestión proviene del latín gesio y hace referencia a la acción y al efecto de gestionar o administrar. La gestión implica además funciones para gobernar, dirigir, ordenar, disponer, seguir, acompañar, controlar y organizar; lo que implica además, poner a funcionar de manera exquisita, un sistema o modelo de gestión, que permita con la mayor perfección posible, poner a funcionar cada cosa, en el momento que es, en el lugar adecuado, con los recursos justos y con los responsables que lo sacarán adelante.
Cuando hablamos de modelo, nos referimos a un arquetipo (un ideal) o un esquema de referencia, que por sus características idóneas, es susceptible de imitación o reproducción, lo que permitirá el perfomance o rendimiento de la estrategia de gestión seleccionada.
Los modelos de gestión pueden ser aplicados en una empresa privada o del sector público; podemos decir además que todo gobierno, tiene uno definido en el que se basa para desarrollar sus políticas y acciones para alcanzar sus objetivos.
Es importante observar, que hay diferencia al emplear un modelo de Gestión en una empresa privada o en una pública, siendo importante entender que una empresa privada persigue ganancias económicas, mientras que la pública persigue antes que nada el bienestar económico y social de sus ciudadanos y del territorio.
Dentro del sistema de gestión definido (el macro) debe haber a su vez, una serie de tipos de gestión (subsistemas) que son necesarios para lograr la gestión del proyecto empresarial como tal, nos referimos a la gestión social, gestión de proyectos, gestión del conocimiento, gestión ambiental, gestión humana, gestión de la operación etc.
Dentro de los tipos de Gestión que acabamos de mencionar, es importante referirnos a uno particularmente prioritario, que por su importancia, debe ser la columna principal del sistema de Gestión macro, porque es el que se encarga de que todos los miembros de una empresa se enfilen en torno a los objetivos institucionales, con los recursos, el conocimiento, las actitudes y las aptitudes que son necesarias para lograrlos.
Nos referimos a la Gestión del conocimiento, un elemento de gestión como tal, que ha sido incorporado de manera racional en los albores del siglo XXI a los sistemas empresariales, precisamente porque la competitividad y la productividad se hicieron cada vez más, una exigencia y una necesidad para actuar diferencialmente en mercados cada vez más complejos.
La Gestión del conocimiento, (proviene del vocablo inglés, knowledge management) es un concepto aplicado al interior de las organizaciones y que se ocupa de transferir conocimiento y experiencia a todos los miembros de una organización, para que ese acervo de conocimiento pueda ser utilizado como un recurso disponible para contribuir a un contexto laboral propicio para los resultados.
La Gestión del conocimiento, como resulta obvio, es competencia del líder de una organización, razón por la cual venimos insistiendo en que el Gerente de una empresa familiar, hoy más que nunca es necesario que sea un profesional competente, no solo desde lo sectorial, con un gran conocimiento técnico y social del tipo de negocio en el que participa, sino que además tiene que poseer unas competencias específicas de pedagogo y maestro, para poder nutrir de conocimientos y contenidos a los miembros de su equipo directivo y asegurarse, mediante un buen sistema de control y seguimiento, que dicho conocimiento llegue a todos los niveles organizacionales, en cascada, para conseguir que los objetivos, más que objetivos, se conviertan en una convicción y en una filosofía de trabajo.
La Gestión del conocimiento implica una gran responsabilidad y una posibilidad para el líder, no solo por el manejo técnico que debe poseer, sino por el gran conocimiento que debe tener de su empresa, de sus necesidades, de su gente, del mercado y de lo que está sucediendo en él, para poder plantear las estrategias precisas y asertivas e impartir el conocimiento de una manera planeada y organizada.
No es fácil encontrar que la gente tenga la disciplina y la disposición para aprender lo que la empresa necesita que aprenda, pero será tarea del líder también, endulzar y atraer a sus miembros, mostrándoles que desde lo personal ganarán, y desde lo profesional, se fortalecerán y que por ende su competitividad será un valor de diferenciación que los hará muy fuertes.
La gestión es un tema bastante amplio, porque implica muchas cosas, no solo sentarnos en una silla gerencial; significa responsabilidad, compromiso, conocimiento, capacidad profesional y personal para ser un verdadero líder y sobre todo una gran sensibilidad para cambiar la autocracia por un liderazgo de convencimiento a partir del ejemplo.
Hay una gran diferencia entre dar una orden con el único propósito de lograr obediencia, porque está dada por el que manda en una empresa, a promover el compromiso bajo las premisas del convencimiento, el ejemplo y el aprendizaje.
Mis queridos Gerentes de las empresas familiares: Cuál es el nivel de Gestión que usted desarrolla al interior de su empresa? Si nos permite entrar en ella, no tardaremos más de cinco minutos para conocer la calidad de su gestión, es demasiado evidente y los resultados solitos, hablarán por usted.
Nunca culpe a su gente de los resultados pobres, cuestiónese usted, pierda cuidado, en su interior encontrará las respuestas y las soluciones. No se quede quieto, actúe de inmediato antes de que sea demasiado tarde y antes de que los daños sean irreversibles.
En la próxima entrega hablaremos del Sistema de Gestión Participativa, sistema que he implementado en numerosas empresas de familia, con resultados más que excelentes. La experiencia me ha mostrado las grandes bondades de lograr que al interior de una organización todos se hagan responsables, solidarios por convicción de las más importantes decisiones organizacionales.
Cuando los seres humanos de una organización, ven reflejado su pensamiento y su responsabilidad en el acontecer de la empresa, hacen todo lo posible por hacer que funcione. Esa es la gran ganancia del Sistema de Gestión Participativa.
viernes, 17 de junio de 2011
Los procesos de selección de familia en la empresa familiar
miércoles, 8 de junio de 2011
ADMINISTRANDO UNA EMPRESA FAMILIAR PYME
Así suene muy filosófico, administrar, es el arte de hacer que las cosas sucedan y efectivamente en la empresa familiar, las cosas tienen que suceder y rápidamente, así el cortoplacismo sea uno de los principales enemigos de este tipo de empresas.
Cómo hacer una tarea bien hecha?
Lo primero que debemos decir es que la administración de la empresa familiar requiere de un personaje con competencias, habilidades, actitudes y destrezas no solo como líder, sino como Gerente. Es mucho más beneficioso e inteligente entregar la Gerencia a un externo, cuando el inventario personal y profesional del familiar administrador no arroja un balance positivo.
Las empresas sobreviven por los buenos resultados y apoyada en ello, pienso que de parte del Gerente de la empresa familiar, no pueden haber mezquindad, intereses personales, egoísmo o ánimo de poder, porque estas particularidades acortan el ciclo vital de la empresa muy rápidamente y cuando menos nos demos cuenta, no hay empresa para administrar!!!
En las decisiones de la empresa familiar, deben mediar la objetividad, la inteligencia, la coherencia, la capacidad para ver más allá del corto plazo.
Lo que hemos podido apreciar tristemente, en las empresas familiares, es que muchas veces no hay una segunda oportunidad para corregir errores y por eso, insistimos, en que detrás de las empresas familiares deben estar Juntas Directivas muy comprometidas con el futuro de la empresa, actuando en el orden estratégico de la empresa y no en la operación como sucede muy frecuentemente con Juntas que se convierten en coadministradoras y esto no puede suceder.
No se entiende que una Junta Directiva, que se supone ha sido escogida bajo la óptica de unas necesidades muy específicas de la empresa y para que aporte en el orden superior, permita que los socios familiares tomen decisiones equivocadas y peligrosas para la estabilidad de la empresa.
Los honorarios de los miembros externos de la Junta Directiva, de una empresa familiar, son pagados con mucho esfuerzo y hay detrás, la gran esperanza de los socios, de recibir apoyo para sacarla adelante.
En orden de importancia quiero enunciar algunos aspectos que facilitan la administración de una empresa familiar:
Una saludable y próspera relación de familia
Un proyecto de vida de familia (Parte de lo que define el protocolo)
Coincidencia en los objetivos estratégicos de la empresa
Coexistencia de intereses comunes (Los objetivos personales fisuran la empresa y sus estrategias)
Un buen y sólido proyecto de vida del socio administrador (Sin el cual, son muy poco probables los resultados)
Transparencia Administrativa (es el mensaje más importante que se debe enviar al interior de la empresa)
Coherencia en la gestión del administrador
Apoyo unánime a la Administración
Vale la pena replantear principios, si es del caso, al interior de las familias socias, para que la tarea de unificación de objetivos y criterios sea no solo factible sino real, porque las empresas lo necesitan para poder actuar en mercados ahora muy complejos, espasmódicos y exigentes.
Los facilitadores de gestión, anteriormente expuestos, son solo el principio de la trama gerencial que hay que tejer para poder mantener la prosperidad de una empresa familiar.
En una próxima entrega nos dedicaremos a pensar en términos de los sistemas gerenciales que deben mediar en una buena tarea administrativa; los sistemas empresariales y gerenciales han evolucionado dramáticamente siendo muy elemental concluir que es muy poco probable que una empresa administrada a la usanza de los años 90, llegue a buen puerto
Hacemos parte de la historia del siglo XXI, y en concordancia con los requerimientos que nos impone este siglo, debemos evolucionar inmediatamente si no lo hemos hecho!!!
miércoles, 25 de mayo de 2011
NINGUNO DE NOSOTROS ES MEJOR, QUE TODOS NOSOTROS JUNTOS
- Las alertas son importantes, si nos llevan a correctivos.
- Hay una lección detrás de las anteriores estadísticas
La semana anterior asistí en Plaza Mayor a la VI Feria de Servicios Empresariales "Asociatividad: Experiencia Internacional y lecciones para las Pymes colombianas", un evento organizado por ANIF, que fue abierto por el Doctor Luis Javier Ramírez de la Cámara de Comercio de Medellín, con la conferencia, "Empresas Sólidas, base del crecimiento sostenible" , en la que se tocaron tres temas muy interesantes, que resumen en sí mismos, el proceso o el trabajo que tenemos por hacer con este tipo de empresas familiares: - Caracterización de la base empresarial antioqueña
- Intervención para la formalización
- Intervención para el crecimiento
Decía el doctor Ramírez que " cuanto mayor sea el número de empresas, respecto a la población total, existen mayores probabilidades de que el PIB regional alcance niveles más altos y simultáneamente, que sea mayor el nivel de empleo, de inversiones y de exportaciones"
Decía además, que en Antioquia, de 100 empresas legalmente constituidas, 29 desaparecen al tercer año, al séptimo año el acumulado va en 42, y a los 10 ya han cerrado 47, lo que suena desde todo punto de vista lamentable, pero nos muestra además que estructuralmente algo está fallando y no le hemos puesto atención al tema.
Desde muchos lados, se escuchan voces que hablan de los esfuerzos que hay que hacer para crear empresas, pero... qué estamos haciendo para fortalecerlas? este sí, que debería ser un tema en todos los programas Políticos de quienes van a participar de la próxima contienda electoral, de los gremios y en general de todas las personas e instituciones que de una u otra forma están en posición de ayudar. Una consigna, una bandera y un empeño que tendría una satisfactoria devolución, si se sumaran los esfuerzos de todos.
A los antioqueños nos gusta generar empresa, nos atrae el reto y la aventura.
Trabajando en el proyecto de Centros Comerciales a Cielo Abierto, con la Alcaldía de Medellín, he tenido la oportunidad de conocer distintos sectores de la ciudad y me ha llamado poderosamente la atención, la cantidad de ideas de negocios que hay por todos lados, algunas de ellas quedan ahí en solo ideas, otras tiene algún grado de avance en la mesa de comedor de las casas, otras con un poco más de fortaleza salen al garaje o a la primera habitación de la casa con ventana al exterior.
Estoy segura que algo pasaría en Medellín si le trabajáramos a una iniciativa, a través de la cual, unieramos esfuerzos, know how y voluntad, para institucionalizar una mesa de trabajo, a través de la cual construyéramos una agenda interna para trabajar el tema del empresarismo que incluye muchos otros sub temas, algunos:
La asociatividad, (cambiar la mentalidad del trabajo individual, no es fácil pero debemos continuar con la tarea.
- El fortalecimiento de una idea de negocios.
- La formación de los pequeños empresarios (el empirismo mata las empresas)
- La formalización como disciplina, como filosofía y como herramienta.
- El acompañamiento de las empresas.
- El acceso al financiamiento.
- La comercialización (una de las grandes problemáticas de los pequeños empresarios).
- Los canales de distribución posibles.
- La gestión de la calidad.
- La productividad etc.etc.
Desde este espacio algo haré, comenzaré con el de la administración de las pequeñas empresas, un tema con una altísima complejidad pero del que he aprendido a través de los años y lo continúo haciendo, por la sencilla razón que el conocimiento se renueva a una velocidad pasmosa y para que no nos deje, debemos trabajar arduamente en un asunto clave, la actualización.
domingo, 22 de mayo de 2011
- Ausencia de una Visión de largo plazo
suficiente para dirigirlas
las decisiones que toman.
Como puede apreciarse hay una amplia y muy variada problemática (no es la única) y por ello, la urgencia de diseñar modelos de intervención, para poder modificar sus indicadores y llevarlos a estados más favorables con un objetivo muy claro, de sostenerlas en el tiempo.
Hay bastantes paradigmas negativos guardados y custodiados celosamente, como si fueran un legado de gran valor; no se ha hecho aun lo suficiente para comenzar un trabajo ordenado, que vaya dirigido a hacer una apuesta definitiva por mejorar la situación del grupo más grande de empresas en Colombia y mucho menos se le ha premiado con una legislación amplia que le de seguridad jurídica y social, hacia adelante y por ello, enfatizo en la gran responsabilidad que tienen los Directores de este tipo de empresas, para trazarles un camino, para allanarles circunstancias que hoy les son adversas, para desarrollar un rol de construcción en todos los órdenes y entregarles productos gerenciales sólidos, perdurables, flexibles y aplicables en un modelo poco explorado aun desde el aspecto gerencial.
A partir de este artículo me propongo mostrar, como producto de mi experiencia, algunos modelos de intervención muy exitosos, con experiencias reales para mostrar, además algunos modelos de gestión que permiten avanzar y mostrar resultados en corto tiempo, herramientas útiles además, que permiten sostener, avanzar sin retroceder para responder a las exigencias de mercados altamente competitivos.