miércoles, 8 de junio de 2011

ADMINISTRANDO UNA EMPRESA FAMILIAR PYME

ADMINISTRAR UNA EMPRESA FAMILIAR PYME

Así suene muy filosófico, administrar, es el arte de hacer que las cosas sucedan y efectivamente en la empresa familiar, las cosas tienen que suceder y rápidamente, así el cortoplacismo sea uno de los principales enemigos de este tipo de empresas.

Cómo hacer una tarea bien hecha?

Lo primero que debemos decir es que la administración de la empresa familiar requiere de un personaje con competencias, habilidades, actitudes y destrezas no solo como líder, sino como Gerente. Es mucho más beneficioso e inteligente entregar la Gerencia a un externo, cuando el inventario personal y profesional del familiar administrador no arroja un balance positivo.
Las empresas sobreviven por los buenos resultados y apoyada en ello, pienso que de parte del Gerente de la empresa familiar, no pueden haber mezquindad, intereses personales, egoísmo o ánimo de poder, porque estas particularidades acortan el ciclo vital de la empresa muy rápidamente y cuando menos nos demos cuenta, no hay empresa para administrar!!!


En las decisiones de la empresa familiar, deben mediar la objetividad, la inteligencia, la coherencia, la capacidad para ver más allá del corto plazo.


Lo que hemos podido apreciar tristemente, en las empresas familiares, es que muchas veces no hay una segunda oportunidad para corregir errores y por eso, insistimos, en que detrás de las empresas familiares deben estar Juntas Directivas muy comprometidas con el futuro de la empresa, actuando en el orden estratégico de la empresa y no en la operación como sucede muy frecuentemente con Juntas que se convierten en coadministradoras y esto no puede suceder.

No se entiende que una Junta Directiva, que se supone ha sido escogida bajo la óptica de unas necesidades muy específicas de la empresa y para que aporte en el orden superior, permita que los socios familiares tomen decisiones equivocadas y peligrosas para la estabilidad de la empresa.

Los honorarios de los miembros externos de la Junta Directiva, de una empresa familiar, son pagados con mucho esfuerzo y hay detrás, la gran esperanza de los socios, de recibir apoyo para sacarla adelante.

En orden de importancia quiero enunciar algunos aspectos que facilitan la administración de una empresa familiar:


Una saludable y próspera relación de familia
Un proyecto de vida de familia (Parte de lo que define el protocolo)
Coincidencia en los objetivos estratégicos de la empresa
Coexistencia de intereses comunes (Los objetivos personales fisuran la empresa y sus estrategias)
Un buen y sólido proyecto de vida del socio administrador (Sin el cual, son muy poco probables los resultados)
Transparencia Administrativa (es el mensaje más importante que se debe enviar al interior de la empresa)
Coherencia en la gestión del administrador
Apoyo unánime a la Administración

Vale la pena replantear principios, si es del caso, al interior de las familias socias, para que la tarea de unificación de objetivos y criterios sea no solo factible sino real, porque las empresas lo necesitan para poder actuar en mercados ahora muy complejos, espasmódicos y exigentes.


Los facilitadores de gestión, anteriormente expuestos, son solo el principio de la trama gerencial que hay que tejer para poder mantener la prosperidad de una empresa familiar.



En una próxima entrega nos dedicaremos a pensar en términos de los sistemas gerenciales que deben mediar en una buena tarea administrativa; los sistemas empresariales y gerenciales han evolucionado dramáticamente siendo muy elemental concluir que es muy poco probable que una empresa administrada a la usanza de los años 90, llegue a buen puerto



Hacemos parte de la historia del siglo XXI, y en concordancia con los requerimientos que nos impone este siglo, debemos evolucionar inmediatamente si no lo hemos hecho!!!

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