NORMALICE LA PRESENCIA DE FAMILIA, EN LAS EMPRESAS DE FAMILIA
Todo juega a favor o en contra, en una empresa de familia y por eso, seleccionar familia para trabajar dentro de la empresa, debe ser aun más cuidadoso y sensato, que los mismos procesos funcionales y normales que se dan al interior de la empresa.
La presencia de un miembro de familia en la empresa, debe ser correspondiente al nivel de desarrollo de la empresa y por tanto, la selección, debe ser un proceso profesional, transparente, ético y competente, donde cada uno de los méritos personales, sean evaluados y calificados a la luz de un perfil exigente, no solo desde lo personal y profesional, sino desde las necesidades de la empresa, para bien de ella misma, que debe mantenerse hoy, en unos mercados turbulentos, competidos y riesgosos.
Cada avance de la empresa debe mantenerse y sostenerse a como de lugar, a la luz del mercado, de la imagen, de los clientes, de los proveedores y de la gente desde lo interno. Una retracción en cualquier sentido, siempre será muy grave, porque afecta estructuralmente a la organización, mina la credibilidad de los actores antes mencionados y puede afectar de manera irreversible no solo la salud de la empresa sino su impacto en el mercado, abriendo enormes fisuras de las que puden aprovecharse sus competidores.
En numerosas oportunidades hemos mencionado la importancia de las empresas de familia en Colombia y en el mundo entero y hemos hablado además, que la perspectiva de las mismas, ha evolucionado dramáticamente porque ya no se puede hablar de negocitos, que manejaban sus dueños con o sin conocimientos, sino de empresas sólidas, cuya viabilidad hacia el futuro debe ser evidente no solo para la empresa, sino para sus socios, sus mercados y todos sus públicos.
LA EMPRESA DEBE TRANSPIRAR SOLIDEZ, CONFIABILIDAD, PERDURABILIDAD Y ÉTICA Y SUS PÚBLICOS DEBEN LEERLO FÁCILMENTE EN SU CONTEXTO.
Así como puede ser de beneficioso para la empresa, la presencia de familia al interior, esta puede convertirse en una monstruosa pesadilla que le signifique involución, no solo en su presente, sino en su proyección, de no corresponder a políticas muy claras que le apunten a la perfección y al ascenso en la estructura en el orden empresarial y sectorial.
Las Políticas como directrices, no solo dan dirección, previenen dificultades que pueden dejar secuelas impensables no solo para la empresa, sino para los socios, razón de peso para invitar a las empresas familiares a desarrollar el Protocolo de Familia que redunda en estabilidad y en buenas relaciones.
Teniendo en frente cada uno de los elementos mencionados anteriormente, es trascendente afirmar categóricamente que los procesos de selección correspondientes a familia en lo posible, deberían estar en manos de empresas externas especializadas en procesos de selección, que le aseguren a la empresa, que el candidato familiar, posee el perfil personal y profesional para desempeñarse con la idoneidad requerida, en las funciones de determinado cargo.
Hablo de un proceso de selección externo y es facil y obvio, advertir, que un proceso interno, podría tener demasiadas interferencias, que podrían agotar la objetividad del mismo e interponerse en la llegada del mejor candidato que pueda ser coincidente con el nivel de desarrollo en el que se encuentra la empresa.
Es importante mencionar además, que una empresa familiar estimula a mucha gente cercana a creer que dicha cercanía, genera derechos para trabajar en la empresa, sin pensar que los mismos deberán ser, siempre logrados en honor a la competitividad de la empresa, en procesos muy bien logrados de selección que sin duda le aseguran los mejores candidatos y no problemas.
La multiplicidad de roles en los que deben jugar los socios o familiares al interior de la empresa, son muy complejos en su manejo y son otros de los muchos problemas que generan impactos al interior de las empresas de familia y mucho más, cuando no existe la conciencia, ni el conocimiento, ni la conducción necesaria para evitar que se conviertan en impulsores de conflictos que pueden causar aprietos serios.
La equidad, otro factor definitivo que entra a terciar tambien y al rededor del cual deben existir Políticas muy bien definidas, para impedir que se fracturen las relaciones de familia, punto sobre el que se debe trabajar de manera permanente, porque puede llegar a comprometer la viabilidad de la empresa.
LOS DOLORES FAMILIARES CAUSADOS POR UN DESPIDO, CASI SIEMPRE PROVIENEN DE PROCESOS DE SELECCIÓN O INEXISTENTES O MAL HECHOS Y A LA AUSENCIA DE POLÍTICAS INTERNAS CLARAS QUE PREVENGAN LAS SECUELAS QUE QUEDAN EN LAS RELACIONES DE LA FAMILIA
Cuando comienzan a divisarse ventajas para algunos socios en detrimento de otros, en salarios, en empleos, en oportunidades etc, comienza el principio del fin para la empresa y para la familia y es un argumento de peso para insistir en el compromiso de todos los socios de las empresas de familia, con la proyección y sostenimiento de la estructura empresarial y sobre todo con la existencia, mantenimiento, cumplimiento y respeto de políticas que sean para todos un compromiso expresado en un Protocolo de Empresa de Familia firmado y acatado por todos, de lo contrario, las expectativas de buen futuro, se tornan pobres e inalcanzables.
LAS BUENAS RELACIONES ENTRE TODOS LOS MIEMBROS DE FAMILIA, DE UNA EMPRESA FAMILIAR, SE FUNDAMENTAN EN POLÍTICAS QUE TOQUEN TODOS LOS TEMAS ESTRATÉGICOS Y QUE PROTEJAN DICHAS RELACIONES
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