EL SISTEMA DE GESTIÓN PARTICIPATIVO EN LAS EMPRESAS DE FAMILIA, DEBE COMENZAR POR LA GENERACIÓN DE UN ESCENARIO QUE LO FACILITE
Siempre he creído, y es una posición aprendida por la autora de este artículo, a través de la experiencia en muchas de las empresas por las que he pasado, incluso en mi propia empresa, que el sistema de gestión participativa, se debe conectar con todos los elementos humanos que hay latentes en cada uno de los seres que componen los equipos de trabajo, para facilitarlo y hacerlo mucho más integral y exitoso.
En realidad, el principio que le da soporte a dicha afirmación es, que el que es bueno en su trabajo, lo debería ser también en su espacio familiar y en el personal integral. El mensaje que quiero dejar con claridad es que la empresa tiene la responsabilidad social de aportarle al coequipero, los elementos que le den la posibilidad de ser bueno en todo . El resultado es, un mejor ser humano que rinde y produce enormemente donde actúe.
Recordemos que todos los seres humanos somos una integralidad, cuerpo y espíritu y esta integralidad armónica, es la que favorece la productividad en el trabajo, así mismo cualquier afectación, por leve que esta sea, se manifestará en diversas situaciones laborales o familiares. Es poco frecuente por tanto, observar, que si hay un problema en la casa, este se quede allí sin llegar a la empresa, así en la teoría se predique lo contrario.
Como Gerente, siempre hago el ejercicio de involucrarme con mis compañeros no solo en el trabajo, sino que siempre trato de estar atenta para descubrir aquellas necesidades afectivas y espirituales que surgen en alguien y en las que pueda aportar de manera respetuosa, con el amor que siempre me han inspirado las personas con las que trabajo.
Uno de los grandes retos que tienen los Gerentes y los Jefes del Talento Humano, es precisamente motivar la sensibilida afectiva entre la gente, dado que los estudios han mostrado ampliamente que los vínculos afectivos, hacen que la gente desarrolle de manera más natural un gran sentido de pertenencia y una alta capacidad de compromiso por la empresa
Por eso, siempre debemos cuidar y alentar al interior de las empresas un sistema interpersonal cuyo hilo conductor, sea el afecto, la calidez, la cordialidad, el respeto y la exigencia basada en el relaciones interpersonales en las que prime el equilibrio y la armonía.
Debemos ser muy vigilantes del trato que le dan los jefes a los subalternos sobre todo; un mal trato o un trato interpersonal imperfecto o fuerte, al interior de las empresas por lo general afecta la cadena personal completa del empleado, haciendo que los malestares que produce, lleguen hasta la familia incluso y esto es muy delicado y se puede convertir en una afectación de muy dificil manejo, porque el maltrato perturba muchísimo desde lo afectivo, desde lo personal y desde lo profesional y si perturba en lo afectivo a alguien, perturba también a su familia, pocas personas están en capacidad de separar lo que pasa en la casa y en la empresa.
Nuestro empleado es una amalgama de circunstancias positivas y negativas y la calidad de su trabajo es el resultado de todo aquello que siente y vive.
Dejemos claro entonces, que para que exista un nuen sistema de Gestión Participativo, debemos mantener un excelente clima laboral basado en el afecto, la cordialidad y el respeto.
En el Sistema de Gestión Participativo, es muy importante saber además, que la exigencia es el elemento clave para la obtención de los resultados y las metas. El sistema de Gestión Participativo, está planteado desde la exigencia. Si un jefe no sabe ser exigente, los resultados serán pobres, la exigencia es el fundamento, porque ayuda a plantear hábitos, pero es un requisito que la exigencia esté planteada desde el cariño, para que se reciba de una forma grata y no se perciba como una presión negativa.
La mejor forma para que un Gerente exprese la exigencia, es a partir del deseo sincero de procurar crecimiento personal, siendo muy importante dejarle saber este deseo al coequipero, con mucha claridad y sinceridad.
Surge un aspecto importante en la exigencia: para poder exigir, debo ser asiduo practicante de la exigencia, no puedo exigir orden si no soy ordenado, no puedo exigir respeto si no soy respetuoso, no puedo exigir disciplina sino soy disciplinado, no puedo exigir un Plan de Trabajo, si yo no lo hago…
Nadie puede exigir si en su interior, la exigencia es esteril
Un buen Gerente o un buen jefe, no puede ser bueno, solamente para la empresa, lo debe ser también, para impactar positivamente la vida de los seres humanos que orienta y con los que trabaja. En el sistema de Gestión participativa, la evaluación de un Gerente, se hace a través de lo que haya logrado impactar positivamente la vida de cada miembro de su equipo.
Primero hay que trabajar por la vida de los seres humanos de la empresa para luego, poder trabajar por la vida de la empresa.
Esta ecuación no puede darse al contrario, porque no surte efectos correctos ni positivos No se puede exigir por tanto, que todos estén del lado de la empresa en X o Y porcentaje, si primero la empresa no busca la satisfacción y el bienestar de sus empleados.
Este discurso debe tener coherencia, entre lo que dice y hace un Gerente o un jefe. De nada servirá expresar amor y afecto, si a través de la acción se expresa lo contrario, recordemos siempre que la acción tiene prevalencia, sobre la palabra, por eso debemos ser muy cuidadosos para hacer lo que se dice o promete.
Lo que hay que buscar es que, cada ser humano, a partir de lo que haya hecho la empresa por él, y lo que lo haya impactado, desde lo afectivo, desde lo humano y desde lo aprendido, se convierta por él mismo, en un impulsor natural, entusiasta, lógico y propio, del éxito de la empresa.
Por más que lo quiera señor Gerente, el compromiso, el sentido de pertenencia, las ventas y en general el éxito de la empresa no hay forma de exigirlos, estos vendrán como consecuencia lógica de un sistema de protección y de valoración del equipo de trabajo.
Dicho de otro modo, la adhesión, el compromiso y el amor por la empresa, debe ser la ganancia lógica del comportamiento inteligente y afectuoso de la empresa por su gente y sus empleados, por lo tanto trabaje primero ahí y luego sí, tendrá el escenario propicio para trabajar todo lo demás.
Cuando se perciben comportamientos poco neutrales y escaso compromiso por la empresa, siempre debemos buscar en el clima laboral de la empresa, la mayoría de las veces, lo que se encuentra son malestares ocasionados en interacciones disfuncionales entre jefes y subalternos.
Si hay gente contenta y agradecida habrá compromiso y como consecuencia, la empresa alcanzará el éxito, de lo contrario los resultados le serán esquivos, no lo dude.