CUANDO UNA EMPRESA LLEGA A UN ESTADO DE POSTRACIÓN, REQUIERE LA PRESENCIA DE UN INTENSIVISTA EMPRESARIAL, QUE LE APLIQUE MEDIDAS DE CHOQUE PARA INTENTAR SACARLA DE ESTE ESTADO
El intensivista empresarial, es un experto en la atención y asistencia de crisis empresariales; la gran importancia de esta especialidad, está, en la capacidad que tenemos los intensivistas, para aplicar, no solo asistencia crítica, sino el suministro de soporte vital y estructural a una empresa, que por su estado, requiere de un externo, que con un empoderamiento amplio y suficiente, se pueda dedicar a aplicar medidas de choque que deben tener como objetivo prioritario, sacarla de la crisis, que la mantiene en riesgo de desaparecer.
He dicho, en artículos anteriores, que las empresas familiares, son por su estructura y sus caractérísticas, las más proclives a las crisis y en este mismo sentido, tengo que decir, que mi experiencia y mis observaciones me han llevado a identificar algunos paradigmas de vieja data que aumentan la posibilidad de que este tipo de empresas, vivan esta compleja y peligrosa situaciónde crísis. Entre otros, mencionaré algunos de los más relevantes:
- Creencia muy generalizada de pensar que las empresas familiares deben ser administradas por la misma familia, aun si estos, no tienen la suficiente preparación. En los mercados actuales, convulsos, locamente competitivos y que se mueven con extremada rapidez, requieren de verdaderos expertos que le agreguen valor a la empresa, a través, no solo de sus conocimientos, sino de su capacidad de estratega, con una impecable imagen, con sobriedad y con un total comportamiento y manejo administrativo y Gerencial. Los procesos de selección, de familiares, deben ser incluso más exigentes y formales, que los de un funcionrio común, la idea es que lleguen por méritos profesionales y no por el simple hecho de ser familia.
- La disciplina solo aplica para los subalternos o empleados, los dueños tienen la potestad para definir sus propias reglas. No es solamente un concepto jurásico, sino que quienes hoy tienen el privilegio de tener empresa, tienen la responsabilidad de dar ejemplo en todo sentido y además, de ser altamente productivos. Nadie que que no tenga disciplina, puede exigir disciplina y los mercados castigarán a quien así se comporte.
- El que mando soy yo, aquí se hace solo lo que yo diga. La autocracia está por fuera de las mejores prácticas administrativas, el concenso, el trabajo en equipo, la gestión participativa y la sinergia que propicia el saber que todos trabajamos de igual a igual, fortalece, motiva e incita al logro. Siempre el Gerente tomará decisiones, pero estas decisiones deberán tener la orientación de su equipo de trabajo.
- Juntas Directivas "amigas" que no se apropian del verdadero rol que deben tener, no marcan caminos ni estrategias, no debaten y no piden cuentas. Las verdaderas Juntas Directivas, como dice Ram Charam, son aquellas que orientan al resultado a través de propuestas, seguimiento y control de los planes de la administración. Las Juntas Directivas deben ser manejadas a través de procesos formales y versen como el organo de gobierno que hace parte del mismo equipo de trabajo, que trabaja para apoyar la empresa.
- Conflictos de intereses, jueces y partes de los distintos procesos empresariales. Es básico que de manera objetiva, haya quienes debatan, objeten y corrijan, "el mismo que piensa, hace e implementa, no puede ser el que juzga", esto es vital porque la sumatoria de pensamientos y de los diferentes puntos de vista, enriquecen los proyectos y los procesos.
- Todos los días aparecen "ideas nuevas" no se respetan ni se siguen los planes trazados Es bastante común ver los G erentes de las empresas familiares, que a pesar de tener Direccionamiento estratégico, ni lo respetan, ni lo practican, ni lo implementan y por ello los resultados esperados, se demoran o nunca llegan!!! cuando no se apropian de las directrices planteadas, todos los días tienen la urgencia de inventar algo. Esto es un comportamiento bastante riesgoso.
- Si un proyecto no arroja resultados positivos de inmediato, lo asesinan. El cortoplacismo, es uno de los factores que mayores estragos genera, no solo desde el aspecto financiero, sino desde el operativo y administrativo. El desperdicio de los recursos, por cuenta de esta práctica, desalienta los esfuerzos operativos, desmotiva y genera parálisis empresarial.
- Los cargos administrativos se crean por intuición. La necesidad de cada cargo debe ser analizada muy juiciosamente porque una de las principales causas de las crisis empresariales, es la sobredimención de la estructura.
- Las grandes decisiones empresariales no son convenientemente analizadas. El aislamiento Gerencial y el individualismo sin soporte técnico, es fatal e incide de forma nociva en la empresa.
La gran discusión, de la crisis empresarial sinembargo, radica en cómo descubrirla, en el valor que debe tener un Gerente para reconocerla y manejarla, pero sobre todo, para que sea oportuna, porque este es el factor, que marcará una diferencia importante en la posibilidad para conjurarla y solucionarla.
En el siguiente artículo escribiré sobre los diferentes tipos de crisis, en esta oportunidad quisiera referirme a un caso muy específico y es aquellas crisis que se dejan profundizar hasta el punto de ser declaradas como críticas y ya queda muy poco por hacer y la acción se reduce a un tiempo cortícimo.
Es en este momento donde se solicita la intervención de un intensivista empresarial quien tendrá que entrar, despues de un diagnóstico detallado, a diseñar el respectivo modelo de intervención, a operarlo y a implementarlo concensando de forma anticipada con la administración, cada uno de los detalles que exige este tipo de intervenciones tan extremas. Exige planes extremos, concentración excepcional de todo el equipo, sobre todo el del nivel directivo, disciplina absoluta y una incondicional fe en el intensivista quien deberá recibir de la Gerencia un empoderamiento incondicional para realizar la compleja tarea de conjurar una crisis.
Las crisis empresariales pueden originarse en patologías específicas, que pueden tener respuestas un poco más rápidas o en polivalentes en cuyo caso el diseño del modelo debe considerar una intervención mucho más integral y por ende mucho más complejas y demorada.
La práctica del intensivista, exige una dedicación de tiempo completo y la gestión, difiere enormemente, de acuerdo a la especificidad de la crisis e igual, que el médico intensivista, en condiciones extremas de su paciente , la gestión se cierra, para que el intensivista sea autónomo y mucho más rápido en las decisiones que se toman, para llegar a donde se quiere.
La intervención de un intensivista, exige acuerdo gerencial, porque de lo contrario la polarización interna, podría agudizar la situación riesgosamente y no ayudaría en nada, a la rapidez con la que se debe intervenir la empresa, por otro lado, el intensivista se vería avocado a responder a un enorme desgaste, al encontrarse con opiniones dispares, perdiendo un tiempo precioso en la gestión de la crísis.
La crisis siendo un riesgo, en sí misma, es una gran oportunidad para corregir muchas cosas al interior de una organización, la intervención del intensivista, debe romper tendencias, marcar patrones, limpiar vicios, proponer cambios, derribar paradigmas, implementar un nuevo modelo de gestión, reorganizar, redireccionar y sobre todo generarle sostenibilidad al proceso.
NUNCA PIERDA TIEMPO CUANDO SOSPECHE QUE SE AVECINA UNA CRISIS, ENTRE MENOS PROFUNDA SEA, MAYORES POSIBILIDADES DE SALIR ADELANTE.